domingo, 12 de junio de 2011

Salto al vacío

Todo se ve genial desde aquí arriba, tengo un poco de miedo, pero las ganas de saltar al vacío lo superan con creces. Desde aquí se puede ver toda la ciudad, la playa, el mar, e incluso algunos edificios de la zona. Como ya está atardeciendo, puedo ver las luces de las casas a lo lejos, y cada vez más lejos, más oscuro y más luces.
Ya entrada la noche todo brillaba y los aviones que sobrevolaban la zona emitían un ruido ensordecedor, y las luces de colores de los barcos hacían destellos en el mar.
Ahora era mi momento, sí, todo aquel espectáculo era perfecto para mi momento. Entonces sin pensármelo dos veces salté al vacío.
Al principio solo notaba la suave brisa que recorría todo mi cuerpo y se deslizaba por mi cuello, aquel momento tan esperado era genial. Después empecé a descender más rápido y aquella suave brisa, se había convertido en aire veloz que cortaba mis mejillas.
Más abajo, cada  vez más abajo descendía sin saber muy bien a dónde, hasta que vislumbré algo…
Una extraña claridad se cernía sobre mí dejándome casi sin ver, de pronto lo pude vislumbrar todo con mucha nitidez. No sabía exactamente dónde me encontraba, pero era precioso. Un mar de estrellas se situaba debajo de mis pies, y arriba, sobre mi cabeza una gran nebulosa de mil colores diferentes. Más lejos alcanzaba ver un pequeño planeta azulado con motas verdes en su superficie, creo que era la tierra. ¿Pero, como es posible? Si hace apenas unos segundos estaba tirándome de un puente, ¿cómo puede ser, que ahora la tierra estuviese tan lejos?
Sentí una presencia, me giré para ver quién era y entonces vi a un chico que no conocía de nada en absoluto. Aparentaba tener la misma edad que yo, y tenía algo en la forma de su sonrisa que le daba un aspecto angelical.
El me cogió la mano y se la acercó al pecho, sentí su corazón palpitar bajo mis dedos y la relajación de sus pulmones con mi contacto. Entonces me agarró por la cintura atrayéndome más hacia su cálido pecho, y en ese momento nos fundimos en un solo beso que transformó nuestros cuerpos en una única alma. Me miró con sus ojos oscuros para dedicarme aquella sonrisa que hacía que perdiese el control, entonces…
¡Bip, bip!...
¡Bip, bip!...
-¡Yolanda , llegas tarde!
 

Far away

Sentir la libertad que fluye por mis venas . Estoy más feliz que nunca porque he mandado lejos todo esto. No podía soportarlo más , me estaba haciendo daño y no quería verle sufrir .
Lo peor de todo es que mi corazón es un inutil , no sé como se puede ser tan bipolar .
Hay veces en que estoy genial , como si me hubiese tocado la lotería , pero de repente todo cambia al pensar en algo determinado y me deprimo totalmente.
Mi corazón también se pasa las tardes acordándose de gente inutil que le hace sufrir , yo creo que le atrae lo imposible y que cuando lo tiene se harta de él.
Corazón estúpido , sigue pensando en más cosas malas para él , no hay cura para lo que piensa , va acabar fatal si sigue por ese camino .Bueno , el lado bueno de esta moneda es que se ha acabado todo y no pienso volver a estar así .  Estoy genial ahora .

sábado, 11 de junio de 2011

Estúpido juego de besos

Han perdido toda la gracia. Su corazón estaba roto en mil pedazos y yo ya no podía hacer nada , la había cagado y lo sabía , pero eso no implica que no me gustara cagarla de esa forma.
¿Cómo se sentirá? creo que ya no me importa , es más creo que nunca me importó . No esque esté orgullosa de todo , pero tampoco me disgusta. Sé que fue un error pero creo que ya no se puede enmendar.
Este juego tendrá que terminar algún día porque ya son muchas partidas perdidas.

viernes, 10 de junio de 2011

And retry...

Y volver a intentarlo ...
Todo gira alrededor de eso : Nunca te rindas porque de caídas se aprende .
No rendirse , que fácil es decirlo y que complicado llevarlo a la práctica . Me giré en el frío suelo y volví a mirar aquel porta retratos con su foto . Sus ojos me miraban impasivos e indolentes y sentí como me resquebrajaba por dentro .
El destino decidió en su momento llevárselo lejos de mi , pero no tiene poder para devolvermelo . Me siento vacía sin su presencia y no sé que rumbo tomará mi vida porque no le tengo aquí .
Todo sucedió tan rápido y no pude estar a su lado , me duele pensar que pudo ser culpa mía , era pequeña y no podía hacer nada.
Le extraño , ya ha pasado mucho tiempo y tengo miedo de olvidarme de su cálida presencia , tengo miedo de olvidar sus gestos y sus abrazos en cuanto me veía llegar.
Él fue capaz de establecerme una meta y aunque sé que  no he sabido seguirla algún día lo intentaré .

Life

Me cuesta creer en Dios porque no está presente , me cuesta no juzgar a la gente desde el principio y sobretodo me cuesta no gritar .
Aun así cuando pienso las cosas en frío soy capaz de verme por dentro , es una sensación de relajación y de sentirme en mi propio mundo , es una forma de encerrarme en mi misma y no dejar que me vean .
Me gusta levantarme por las mañanas y observar como el sol va saliendo de las montañas , me gusta mi habitación por su color y lo personal que es , como un pedazo de mí . Me gusta dormirme pensando que en cuanto me despierte todo habrá acabado , que todo irá mejor , pero muy pocas veces me ocurre.
Me gusta leer y encerrarme en los libros , cambiar mi historia por una mejor o más interesante , pero lo que más me gusta es pensar por un solo momento que no soy yo.
Y lo que más me gusta de todo es mirar por mi ventana llena de mariposas y observar las nubes , me relaja , pienso que algún día yo estaré en ellas y seré feliz . Podré sentir como el viento me revuelve el pelo y me hace sentir escalofríos cuando me roza la nuca . Podré sentir paz y que no habrá nadie que me diga lo que tengo que hacer , tendré mucho tiempo para pensar .

jueves, 9 de junio de 2011

Thanks

                                                                           

Y a Laupilau , pero no tengo fotos con ella.

Estrellas en mi habitación

Esa sensación de impotencia , cuando el frío glacial te atraviesa los huesos y casi no te deja respirar.
Esa es la sensación que siento al saber que ya no puedo arreglar nada y que casi no me queda espacio en la cabeza para pensar en otra cosa , me recorre la nuca y hace que se me ponga la piel de gallina.
Una lágrima , contenida en el rabillo del ojo . No quiero que salga , no quiero . Me rompería por dentro y lo único que quiero es ser fuerte.
Entonces grito , es justo lo que necesitaba . Oasis retumba en las paredes de mi habitación haciendo que me sienta más segura de mí misma por escasos momentos , muy escasos .
Quisiera arrancarme el corazón y encerrarlo en algún sitio , me gustaría no sentir nada cada vez que pienso en todo , me gustaría no tener oídos para no oír todo lo mal que hice las cosas y me gustaría no tener pulmones para poder dejar de respirar aire de culpabilidad.
Lo siento , no sé que más puedo decir , creo que ya no quedan más lo sientos en mi corazón , se han agotado todos y este es el último que digo .
Rompo a llorar , no pude contener la maldita lágrima , estoy perdida , condenada a sufrir por más tiempo y lo peor es que lo sé .
Con lágrimas en la cara y con el pelo pegado a la cara por el sudor , me quedo dormida entre las plumas de mi cojín roto , esparcidas por el suelo y sueño con estrellas de colores revoloteando por mi habitación .
Supongo que algún día tendré que dejar de hacer daño a los demás y a mí misma , pero creo que ese día está muy lejos todavía.

miércoles, 8 de junio de 2011

Euforia

Subimos al escenario con un caluroso aplauso de bienvenida.
Los focos apuntando al suelo esperando a que llegásemos al centro, y la gente gritando esperando oír música.
Mi pelo se alborotaba con el viento, mientras los primeros acordes sonaban detrás de mí. Un redoble de batería y comenzaba mi turno.
Comencé a silbar de forma acorde a la melodía del bajo, y las manos del público se mecían al compás de los focos.
Entonces canté con tranquilidad, un solo foco me iluminaba la coronilla y sentía el calor que me producía en el cuerpo.
Un solo de guitarra.
Canté con fuerza mi estribillo, y la gente gritaba como loca. Otro redoble de batería.
Silbé una vez más junto a la segunda voz, las baquetas aporreaban con fuerza la caja y el rasgueo de las cuerdas se dejaba oír por momentos.
Entonces llegó el apoteósico final con un grito ensordecedor.
Estaba acalorada mientras en público aplaudía sin cesar, sentía la euforia en mi estómago y el redoble de mi corazón que quería escapar de mi pecho.
Perfecta sensación para una noche de estrellas.